Extraño río
Una de las películas españolas más aclamadas desde su estreno en Venecia en 2025, el primer largometraje de Jaume Claret Muxart esboza las pasiones turbulentas de la adolescencia queer bajo su evocación vagamente inmersiva de unas únicas vacaciones de verano.
Inspirándose en sus propios recuerdos de campamentos junto al río, bolsas de bicicleta abarrotadas, tiendas de campaña sofocantes y el zumbido de las cigarras, el guionista y director catalán Jaume Claret Muxart nos sitúa en el entorno de una familia de tres chicos que pasan sus vacaciones de verano junto al Danubio. Entre las disputas de los hermanos y las desviaciones hacia la afición de uno de sus padres por la arquitectura Bauhaus y la afinidad del otro por la poesía romántica, Muxart se centra en las pasiones más intuitivas e incipientes de Dídac, de 16 años (el deslumbrante debutante Jan Monter, nominado a mejor actor revelación en los Premios Goya y Gaudí). El mayor de los hermanos, Dídac, quizás esté disfrutando de sus últimas vacaciones familiares de niño, con todo el mal humor y la confusión que ello implica. Nadando en el Danubio, Dídac es el único que ve a un jovencito desnudo —un ágil joven de su misma edad— y lo sigue viendo durante todo el viaje en secuencias ambiguas, posiblemente fantasías, que exploran las profundidades románticas de la indolente imaginación adolescente. Rodando en 16 mm y componiendo escenas con la Orquesta del Penguin Café y Ravel, Muxart evoca una ensoñación bañada por el sol en su aclamado debut.
